¿A dónde podría ir, lejos de tu espíritu? ¿A dónde huiría, lejos de tu presencia? Si yo subiera a las alturas de los cielos, allí estás tú; y si bajara a las profundidades de la tierra, también estás allí; si levantara el vuelo hacia el oriente, o habitara en los límites del mar occidental, aun allí me alcanzaría tu mano; ¡tu mano derecha no me soltaría!
Salmo 139:7-10 – DHH
Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me mantendrá cerca.
Salmo 27:10 – NTV
Dejen todas sus preocupaciones a Dios, porque él se interesa por ustedes.
1 Pedro 5:7 – DHH
No temas ni te desalientes, porque el propio Señor irá delante de ti. Él estará contigo; no te fallará ni te abandonará.
Deuteronomio 31:8 – NTV
Aun cuando yo pase por el valle más oscuro no temeré, porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan.
Salmo 23:4 – NTV
Señor, los que te conocen, confían en ti, pues nunca abandonas a quienes te buscan.
Salmo 9:10 – NTV
Entonces, si me llamas, yo te responderé; si gritas pidiendo ayuda, yo te diré: “Aquí estoy.”
Isaías 58:9a – DHH
Yo te pido que seas fuerte y valiente, que no te desanimes ni tengas miedo, porque yo soy tu Dios, y te ayudaré por dondequiera que vayas.
Josue 1:9 – TLA
Mira, yo estoy llamando a la puerta; si alguien oye mi voz y abre la puerta, entraré en su casa y cenaremos juntos.
Apocalipsis 3:20 – DHH
El Señor está cerca de los que lo invocan, de los que lo invocan con sinceridad.
Salmo 145:18 – DHH
